viernes, 10 de junio de 2016

Perspectivas de Género y la criminología.

Introducción.



Los estudios hoy llamados de género constituyen una de las innovaciones teóricas y políticas más importantes de la segunda mitad del Siglo XX. Uno de sus aportes más significativos, en mi concepto, ha sido demostrar que los factores económicos, políticos afectan de  manera diferente a varones y mujeres y, sobre todo, que el sesgo androcéntrico había conducido a ignorar a la población femenina asumiendo que sus necesidades eran las mismas que la de los varones  la perspectiva de género cuestiona los puntos de partida de las ciencias sociales y jurídicas al demostrar el androcentrismo que las aqueja (Irigaray, 1974)

Los desvíos de las Mujeres.

Hasta la década de los setenta del siglo XX los estudios sobre criminalidad se caracterizan por su androcentrismo, es decir, generalizaban a partir del modelo masculino. 
Las escasas investigaciones realizadas durante el siglo XIX  y la mitad del XX tendían a aplicar teorías biológicas y psicológicas para explicar la criminalidad femenina y resaltaban el hecho de que en todos los lugares en los que había estudiado el tema, la participación de los hombres era ampliamente mayoritaria (Andruccioli,2002: 29). Los juristitas y penalistas ensayaron diversas interpretaciones de este fenómeno. Así, por ejemplo, Lombroso y Ferrero vinculan la baja criminalidad femenina a su mayor respeto a la ley y su innato conservadurismo cuya causa debería buscarse en la inmovilidad del ovulo comparado con el espermatozoide (Fausto, 1984:70 en Andrucciolli,2002)
Casi todos los estudios sobre la delincuencia femenina asumían que las conductas atípicas  de las mujeres se debían a su fisiología o a sus instintos.
La criminalidad femenina tendía a ser juzgada con mayor dureza que la masculina porque se suponía que las mujeres que caían en estas prácticas iban en contra la naturaleza femenina, eran por tanto criaturas degradadas (Larrandart, 2000). 

Crimen y Patriarcado

Desde comienzos de los años  70, la posición desigual de la mujer en la criminología, como víctima o como autora de delitos, pasó a ser objeto de atención por parte de la criminología.
Temas como la falta de protección de las mujeres dentro del sistema de justicia penal frente a la violencia masculina, la baja tasa de incriminación femenina, así como sus formas de criminalidad (aborto e infanticidio), dejaron de ser marginales e ingresaron al centro del debate (Baratta en Birgin, 2000:39).
El concepto de patriarcado fue útil para explicar la experiencia femenina en el sistema judicial y penal, para entender la división de sexo dentro de la ley, los procesos criminales y la vigilancia policial (Edwards, 1984).
Por otro lado, la teoría feminista criticó tempranamente el concepto de patriarcado y la idea de que existe  una subordinación que vincula a toda la población femenina porque supone que todas las mujeres son iguales  y tienen los mismos intereses (Fraser y Nicholson, 1988). Muchas militantes que pertenecen a etnias o razas dominadas denunciaron que esta propuesta tendía a borrar la diversidad cultural.
Esta crítica es particularmente relevante para los estudios sobre la criminalidad por que existe una estrecha relación entre criminalidad, encarcelación y diferencias de clase étnicas y raciales, es decir existe correlación entre tipo y frecuencia de los crímenes y nivel de ingresos, nivel educativo y adscripción étnico /racial.

Crimen y género.

Las mujeres están sometidas a mayores controles por parte de sus parejas, padres y pares para mantenerse dentro de los patrones convencionales. Asimismo, tienen mayor carga de ocupaciones y menos tiempo libre.
En la década de los 90, los avances en los estudios de género mostraron que se había tendido a asimilar el género a lo femenino y que este sesgo estaba produciendo distorsiones tales como la tendencia a tratar conductas criminales masculinas solo en función de la situaciones y, sobre todo de poner a los varones en el papel de los agresores o culpables de manera sistemática


Conductas delictivas de las mujeres.

La mujer no aparece pues como sujeto sino como objeto, bien de agresiones o bien de disputa entre varones. Estudios de género intentan romper con la tendencia a situar a las mujeres como victimas pasivas para entender cuáles son sus estrategias particulares y sus  formas de agencia.
Por un lado, su bajo nivel de educación no les permitía acceder a trabajos calificados. Por el otro, el mercado de trabajo laboral está muy segmentado por género. Las mujeres estaban limitadas al servicio domestico, el mercado informal y unos pocos oficios, todos ellos con una retribución muy escasa.

Género y Cultura Policial.              

La cultura policial ha sido el blanco de las críticas  de las investigaciones con enfoque de género.
Por ejemplo el WPR encontró  que los agentes policiales y judiciales tienden a aceptar como normal el asesinato, las golpizas  y la violación de la esposa.
El asesinato de esposos en contraste, fue tratado  con mucha, mayor severidad. En sentido contrario, se ha encontrado que las mujeres que cometen crímenes son mal vistas, no solo por el delito cometido  sino por desviarse de la forma femenina. A menudo son tratadas con mayor dureza porque no corresponden al estereotipo de pureza y virtud esperado. A menudo los excesos sexuales de las mujeres jóvenes  son juzgados con rigor y las de los hombres  jóvenes con indulgencia.

Reflexiones finales.

El debate sobre la relación entre genero y crimen ha significado un viraje en la manera de entender las conductas criminales y nos han forzado a tomar conciencia de los patrones de criminalidad, tanto femeninos como masculinos, muestran particulares y precisan ser tratados desde una perspectiva de genero. Este  debate ha puesto sobre  el tapete temas como la violencia generalizada contra las mujeres y ha impulsado cambios importantes en el tratamiento de la misma. Hoy la mayoría de los países han firmado tratados para combatirla y la percepción.



Referencias bibliográficas
Tabula rasa (2008), la perspectiva de género y la criminología 97-110 pp, (Fuller,Norma)
 Revista de humanidades TABULA RASA obtenido de la red mundial.



Criminología del desarrollo: el estudio de la personalidad




La rama de la psicología general que se ocupa del criminal se le denomina psicología criminológica, también llamada psicología forense, judicial, legal o criminal, y estudia las conductas individuales o colectivas de los sujetos antisociales, busca las causas que han influido para que se lleve a cabo un acto antisocial tipificado o no en la ley penal. Además estudia la personalidad antisocial en sus componentes (egocentrismo, labilidad, indiferencia y agresividad), su relación con otros trastornos mentales y auxilia al proceso penal para determinar imputabilidad o no, además de asistir a las víctimas y a los testigos.

La criminología del desarrollo

 "Estudia la evolución de los seres humanos desde el nacimiento hasta la ancianidad. Estudiará además los problemas que se presentan en cada etapa del desarrollo para poder determinar qué dificultades influyeron en el sujeto como factores criminógenos para que su conducta se tornara antisocial, y del conocimiento de éstos, realizar la prevención".

la criminología clínica es la ciencia que se encarga del diagnóstico y tratamiento de los tipos antisociales. Intenta dar una explicación exhaustiva a cada caso, considerando al ser humano como biológico, psicológico, social e individual. Estudia los factores que llevaron al sujeto a cometer una conducta antisocial, no se estudia la generalidad, sino cada caso particular.

Para profundizar conoceremos lo siguiente:



CARACTERISTICA ESENCIAL DE LA PERSONALIDAD  ANTISOCIAL.

Es un comportamiento general de desprecio y violación a los derechos de los demás, comúnmente comienza en la infancia o en el principio de la adolescencia y continúa en la edad adulta. La personalidad antisocial también ha sido denominada: "psicopatía, sociopatía o trastorno antisocial de la personalidad"; en general, es todo comportamiento que destruye y va contra el orden social.
Como lo señalaba Rafael Garófalo, se muestra indiferencia y falta de remordimientos al causar un daño, o no se da alguna explicación ni enmienda a nadie por su comportamiento, no hay sentimientos de empatía ni de respeto o, como él los  llamaba, sentimientos de probidad y de piedad.

El principal objeto de estudio de la criminología: la personalidad antisocial.

El Dr. Orellana Wiarco afirma: "Para determinar el campo de estudio de la criminología es necesario que profundicemos un poco al respecto. No todos los estudiosos de esta materia, cuya sistematización es muy reciente, están totalmente convencidos de que la criminología deba ocuparse exclusivamente del estudio de las conductas delictuosas, o sea de aquéllas que realizan los individuos y que quedan perfectamente encuadradas o tipificadas en las descripciones que la Ley Penal contiene; o si, por el contrario, pueda abarcar un campo todavía más extenso, como serían los llamados estados criminógenos, que, sin encontrarse tipificados como delitos, constituyen una predisposición, un riesgo, una inclinación más o menos acentuada, que inducen al individuo a delinquir.

Autores que  han trabajado en el estudio de la personalidad:

Blashfield, Fiester, Millón, Pfohl, Shea, Siever y
Widiger, quienes forman el Comité elaborador del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales del área de trastornos de la personalidad.
Explican lo siguiente:

 El antisocial agrede a la sociedad, destruye, no respeta las leyes, no va de acuerdo con la sociedad, sino que va en su contra, no se adapta a ella; además, muestra desprecio, es impulsivo, no tiene capacidad para planear el futuro, es agresivo, irresponsable y carece de remordimiento. El antisocial es egocentrista, ya que piensa que lo que hace está bien, lo justifica, racionaliza y es por ello su falta de remordimiento; es lábil, el castigo no lo intimida, no piensa en el pasado ni el futuro.
Los sujetos antisociales no logran adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal.
Pueden cometer repetidamente actos que son motivo de detención como: la destrucción de una propiedad, molestar, robar o dedicarse a actividades ilegales. Frecuentemente engañan y manipulan con tal de conseguir provecho o placer.




Los componentes de la personalidad antisocial.

Los sujetos antisociales tienden a ser irritables y agresivos, y comúnmente comienzan
en la infancia o principios de la adolescencia.


Estas características se presentan en cualquier persona y aunque no hayan cometido un delito, entran en las conductas antisociales.

a)    el egocentrismo; b) la agresividad; c) la labilidad; d) la indiferencia afectiva.


Egocentrismo es el sobrevalorado exagerado de la propia personalidad, considerada como el centro de atención de todo momento y situación.


El egocentrismo se presenta de tres maneras:

1. Egocentrismo intelectual. En el que se exageran los propios pensamientos e ideas, de forma que no se aceptan las ideas de otras personas. Intenta imponer a los demás.

2. Egocentrismo afectivo. Es en el que se intenta depositar la atención, el cariño y el cuidado de los que rodean al sujeto; si no lo logra, se muestra disgustado
y celoso.

3. Egocentrismo social. En éste se busca ser el centro de atención, tener el papel de estrella y de víctima, el que tiene la autoridad, el líder.


Agresividad
El psicólogo Roberto Tocaven apunta: "La agresión constituye una fuerza básica inherente al hombre y necesaria para su supervivencia, es una característica normal del hombre con valores positivos y negativos

 "La positiva. Cuando comprende la autoafirmación y dominación.

La negativa. Cuando toma la forma de hostilidad y se expresa de manera incompatible con las pautas de conducta aceptadas



Labilidad
Lábil es aquello que se resbala o se escurre con facilidad..
Una persona lábil es poco estable, poco firme en su carácter; indica su modo que consiste en ser inestable respecto a las emociones y a su cambio de pareja, de trabajo, de lugar, etc.
En el sujeto antisocial, la falta de temor a la pena se debe
a que no visualiza el futuro con claridad, ve el castigo como lejano


Indiferencia afectiva
La indiferencia afectiva es la ausencia de sentimiento, consiste en la distorsión de expresión de las emociones. También llamada aplanamiento afectivo, falta de emotividad o inhibición de los afectos.
Los sujetos antisociales habitualmente carecen de empatía y tienden a ser insensibles e indiferentes y pueden ser excesivamente autosuficientes. Estos sujetos también pueden ser irresponsables y explotadores en sus relaciones sexuales,



Conclusión

Mendoza Beivide indica: "La humanidad a través del tiempo siempre ha tenido expresiones de violencia; sin embargo, en la actualidad se han transformado sus diferentes manifestaciones, por ello debemos enseñar a nuestros jóvenes a afrontarla, tratarla, combatirla y en un contexto ideal a evitarla, tarea que no resulta fácil por la diversidad de factores sociales, económicos, políticos y familiares que nos llevan a la violencia y a sus diferentes manifestaciones"



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.


Hikal,Wael(2009) Criminología del desarrollo: el estudio de la personalidad Ciencia,Vol. XII, Núm. 124-130pp.

obtenido de la red mundial :http://www.redalyc.org/pdf/402/40211229002.pdf